Fanny Rose presenta su disco “La Boussole”, hecho en Buenos Aires.

Fanny en Granges-les-Beaumont, Francia, durante el rodaje del video-clip.

Fanny en Granges-les-Beaumont, Francia, durante el rodaje del video-clip.

Fanny es una cantante y compositora francesa nacida en el seno de una familia de músicos y artistas que le dieron tempranamente a su vida una atmósfera bohemia que conserva hasta el día de hoy. Llegó a la Argentina para estudiar pero se quedó a vivir y concretar un  proyecto artístico musical que dará a conocer próximamente.

La boussole es el nombre de su primer disco, un melange argentino y francés que busca crear una traducción propia del universo naciente de ese cruce de territorios e imaginarios, una apuesta interesante que descubre un resultado musical genuino, divertido y multicultural.

Che Monsieur entrevistó a Fanny y tuvo acceso a un adelanto de canciones que prometen un oasis de fantasía, necesario y disfrutable, en un mundo donde reina la hiperrealidad.

 

¿Podes contarnos como fueron tus inicios en el mundo musical?

Me crié en un pueblito del sur de Francia, y en mi casa siempre estuve rodeada de música. En mi niñez todas las noches antes de dormir mi padre nos cantaba canciones con la guitarra. Mi padre y mi tía abuela fueron mis primeros profesores de música, y me acuerdo que con mis primeros amigos de la infancia nuestra ocupación de vacaciones era inventar obras de teatro y recitales para mostrarles a nuestros padres.

 

Llegaste en el 2008 a Buenos Aires, ¿qué te motivó a viajar y cómo fue que decidiste quedarte y desarrollar acá tu proyecto artístico?

Llegué a Argentina a los 20 años por un intercambio universitario. Cuando llegué me reencontré con la música. Cantar las canciones que me enseñó mi padre de niña me hacía sentir conectada con mi casa, con el mundo que tengo en Francia. Con un amigo guitarrista francés, Clément Le Coz, formamos un dúo de música francesa y nos empezaron a llamar para tocar. Fue una época hermosa, nos subimos a muchos escenarios con públicos muy distintos, y me hizo darme cuenta que quería darle un lugar importante a la música en mi vida.

Muchas veces me preguntan porque me fui de Francia. Yo amo a Francia, la extraño, pero también amo y me identifico mucho con Argentina. Es mi país adoptivo, fue muy acogedor conmigo y me regaló mucho… Me sigue regalando mucho.

 

¿Cómo vinculás los universos musicales de Francia y Argentina?

Siento mucha conexión entre ambos países. Cuando comencé a cantar en público en Buenos Aires, sentía que el solo hecho de tocar música francesa generaba mucha buena vibra. Hay muchos puentes culturales entre Argentina y Francia que facilitan la sintonía. Uno de estos puentes es el surrealismo, que está muy presente en ambas culturas, y en el disco surge constantemente. Las cosas fantásticas que hay detrás de lo real, la magia detrás de lo cotidiano…

 

¿Podés contarnos algo sobre el proceso de creación del disco?

Empezó hace un año, cuando empecé a trabajar con David Bensimon, el productor del disco. Compusimos juntos casi todas las canciones del disco, buscando crear este universo musical propio. Las letras están en francés y se van a encontrar con mucha presencia de la canción francesa, pero también con influencias de otros lenguajes musicales como el jazz, el klezmer, folclores de Europa…

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Tapa del disco de Fanny Rose y David Bensimon “La Boussole”.

¿Y de las canciones qué nos podes adelantar?

Cada canción en el disco cuenta una historia, tiene sus personajes, algunos muy de cuento, sus elementos inesperados, rarezas, sorpresas. Están escritas en relación a vivencias, pero como si fueran la banda sonora de alguna película que se formó dentro de mi mente, o de un sueño, donde a veces un personaje empieza siendo alguien, y luego es otra persona; un elemento es algo pero también representa otra cosa…

Suenan mucho a madera, por sus instrumentos: contrabajo, guitarras, cello, banjo, percusiones… Me siento muy afortunada por los fantásticos músicos que grabaron en el disco e hicieron vivir estas canciones; por supuesto David Bensimon (guitarras, banjo, cuatro venezolano), pero también Juan Absatz (acordeón,) Diego Guagnini (batería y percusiones ) y Manuela Weller Sarmiento (cello).

 

¿Cómo piensan la experiencia del vivo con el público argentino?

Desde que empezamos a componer las canciones del disco sabíamos que queríamos generar un buen recital en vivo. Para nosotros es importante que al subirnos al escenario sea un espectáculo, una experiencia para el público, hacerlos bailar en sus asientos, reír, viajar de alguna manera. Formamos la banda basándonos en eso.

 

El disco se llama La Boussole (La Brújula) es un nombre significativo para la experiencia que contás…

Sí, exacto, es un nombre que surgió bastante temprano en el proceso de creación del disco y fue cobrando sentido en el andar. El disco es el resultante de una búsqueda, y habla mucho de viajes, territorios de fantasía, pérdidas y encuentros… Esta brújula no sabe exactamente de qué se trata el Norte, pero aun así sabe señalar el camino. Acompaña y va orientando el viaje.

 

Por Natalia Maya.