My Buenos Aires en París. Entrevista a Paula Aisemberg, directora de la maison rouge

En el mes de junio se inauguró en la museo la maison rouge, My Buenos Aires, una exposición enteramente consagrada a la capital argentina que sigue dando que hablar. Diseñada sobre la misma línea de las dos muestras precedentes, My Winnipeg (Canadá, 2011) y My Joburg (Sudáfrica, 2013), en My Buenos Aires se intenta devolverle al espectador una visión distinta de la ciudad, alejada de los clichés y de las primeras impresiones; en palabras de Paula Aisemberg, curadora de la exposición junto a Albertine de Galbert, se trata de “una invitación a penetrar en el misterio de Buenos Aires sin tratar de resolverlo”. 
65 artistas fueron los invitados, entre ellos, Marcos López, Luciana Lamothe y Guillermo Kuitca y 40 años de historia del arte contemporáneo se podrán recorrer a través de más de un centenar de obras. Entrevistamos a la argentina, Paula Aisemberg, curadora de la exposición y directora del museo, quien nos cuenta sobre las repercusiones de la muestra y cómo fue realizar una exposición de tal magnitud en la ciudad de París.

Paula Aisemberg, directora del museo la maison rouge y curadora de la exposición My Buenos Aires.

Paula Aisemberg, directora del museo la maison rouge y curadora de la exposición My Buenos Aires.

La exposición My Buenos Aires se aleja de los clichés de Buenos Aires, ¿qué visión (o visiones) de Buenos Aires intenta transmitir la muestra? Es un intento de restituirle al visitante francés las sensaciones, la experiencia que tuvimos de la efervescencia de la ciudad. Es una invitación a penetrar en el misterio de Buenos Aires sin tratar de resolverlo. La muestra propone un recorrido laberíntico, un juego de ida y vuelta entre la político y lo íntimo, entre el espacio público y el espacio doméstico, el sueño y la realidad, del día a la noche, desde las representaciones reales de la ciudad, como por ejemplo mapas, fotos de las calles, etc., hasta el fondo de su psiquis. La ciudad que My Buenos Aires quiere hacer descubrir se aleja de las guías turísticas y de los clichés para presentar la visión de los artistas.

La muestra también interroga al espectador y apunta a un visitante activo, ¿nos podrías contar algo acerca de esta decisión? Nos dimos cuenta de que habíamos seleccionado muchas obras para experimentar o atravesar, que resultaban una manera de practicar nuestra facultad de ubicuidad. Nos preguntábamos: ¿cómo compartir con el público lo que uno sintió caminando por las veredas de Buenos Aires? ¿O bajo una repentina tormenta? ¿Cómo compartir la experiencia de lo colectivo en el mundo del arte porteño? Intentamos con las obras de Luciana Lamothe, Leandro Erlich o Guillermina Mongan, dar algunas respuestas.

Marcos López. Playa de mayo. Foto: la maison rouge

Marcos López. Playa de mayo. Foto: la maison rouge

Francia y Argentina mantienen una relación de larga data y hoy esa relación está más viva que nunca, ¿cómo fue recibida la exposición allá? Con mucho interés y curiosidad de parte del público, de la prensa y de los profesionales que se encontraron con una escena ignorada en su gran mayoría. Algunos artistas hicieron carrera en el exterior, y se conocen en Europa, como Guillermo Kuitca, León Ferrari, Jorge Macchi o los más jóvenes, como Eduardo Basualdo, pero la mayoría son descubrimientos. Estamos muy contentas de dar a conocer a artistas argentinos; Diego Bianchi, Luciana Lamothe tienen desde hace poco galerías en París, ¡y esperemos que siga así!

65 artistas componen la muestra, ¿qué criterios utilizaron para hacer esta selección desde la curaduría? Son 65 artistas de 4 generaciones de todos los medios y de diferentes prácticas los que participan en la muestra. Con Albertine viajamos tres veces a Buenos Aires y visitamos muchos talleres de artistas, pero también curadores, galerías, instituciones, profesionales del arte que nos ayudaron mucho. Queríamos que la muestra sea un retrato de la capital, a través de las obras de los artistas. Elegimos obras que aunque no tengan siempre la ciudad como protagonista, asociadas entre ellas, la vuelvan omnipresente.
Hay algunos motivos que se pueden evidenciar en la exposición, como ser: lo urbano, la recuperación de materiales de la calle, los lazos con la historia del país en estos últimos treinta años (la dictadura, la crisis económica) y, también, con ciertos temas que nos parecieron recurrentes como la literatura, el psicoanálisis, la música. Además, cuestiones como la inestabilidad, la desorientación, códigos encriptados que evocan el motivo del espejo caro a Borges, y el del desdoblamiento.

¿Y con respecto a los diferentes lenguajes que co-existen en la exposición? Era también un desafío presentar obras de tantos artistas, y que muchos de ellos vengan a producir obra nueva o a volver a fabricar obras más antiguas en París. Invitamos a más de 20 artistas gracias al apoyo del Gobierno de la Ciudad. En escultura convocamos a Luis Terán, Marina De Caro; en dibujo (Wall Drawing) a Pablo Siquier; en instalación a Elisa Strada, Valeria Vilar, Tomás Espina y Martín Cordiano; en video a Ana Gallardo, Sebastián Díaz-Morales, Nicola Costantino, etc. Es un panorama de la creación muy abierto.

Como argentina me imagino que te debe haber movilizado hacer una exposición sobre Buenos Aires en París, ¿cómo vivís la experiencia? ¿Y cómo influyó tu mirada sobre Buenos Aires? Me fui de mi país muy joven y fue una gran emoción poder investigar, conocer al mundo del arte porteño. Descubrí la calidad de los artistas y de los profesionales, su generosidad, su humor: una experiencia inolvidable.

My Buenos Aires. Foto: Marc Domage.

My Buenos Aires. Foto: Marc Domage.

Una de las salas de la exposición de My Buenos Aires en el museo la maison rouge. Foto: Marc Domage

Una de las salas de la exposición de My Buenos Aires en el museo la maison rouge. Foto: Marc Domage

Hasta el 20 de septiembre de 2015.
Lugar: la maison rouge. 10 boulevard de la bastille, 75012 Paris, Francia