¿Qué se celebra el 14 de julio en Francia?

La Rue de Montorgueil, Fête Nationale du 30 Juin 1878 par Claude Monet

La Rue de Montorgueil, Fête Nationale du 30 Juin 1878 par Claude Monet

 

El 14 de julio es el día de la fiesta nacional en Francia. Si para muchos esa fiesta corresponde al 14 de Julio de 1789, en realidad lo que se celebra no es la Toma de la Bastilla. O por lo menos no exactamente. Como todo símbolo, una fecha patria tiene mucho significado, y explicar el 14 de julio, o el origen de la Marsellesa o de la bandera bleu blanc rouge implica entrar en la Historia.

 

El 14 de julio, de la Toma de la Bastilla a la Fiesta de la Federación

El 14 de julio no es la fiesta de la patria, ni tampoco la fiesta de la independencia, como suele ser en América. Es la Fête Nationale y lo que se celebra es la Nación. Nos parece normal hoy, pero para los hombres de 1789 no lo era: la Nación como concepto político, la Nación como comunidad soberana, no existía tal como lo entendemos hoy. Lo que existía era Dios, el Rey y el pueblo.

Celebrar la Nación es entonces celebrar la nueva época nacida de la Revolución Francesa en la que el Antiguo Régimen daba lugar al Nuevo Régimen, el de Les Lumières (La Ilustración), la razón, la República y la Nación. La ruptura fue tan fuerte que el 6 de octubre 1793 se decidió abandonar el calendario gregoriano y usar el calendario revolucionario: se salía de la era cristiana y se entraba en el Año I de La Revolución.

La Toma de la Bastilla fue sin lugar a duda un momento fundamental. El 5 de mayo de 1789, ante la crisis económica y política, Luis XVI convoca los Estados Generales, asamblea de origen medieval cuyo propósito era autorizar al rey a recaudar impuestos excepcionales. El objetivo de la convocatoria era hacer reformas para solucionar la crisis que atravesaba el reino, pero el 9 de julio los Estados Generales se declaran Asamblea Constituyente. La idea misma de una Constitución implica poner un término a siglos de monarquía absoluta. Cuando el 13 de julio se corre el rumor de que las tropas reales se están preparando para entrar en la capital y arrestar a los diputados, los parisinos deciden tomar la Bastilla, cárcel que simboliza el absolutismo real y donde, supuestamente, está la pólvora para alimentar las “bocas de fuego”.

El 14 de julio de 1789 es un episodio de ruptura, de conflicto y de guerra. Si el 14 de julio hoy se celebra como la Fête Nationale, no es por el de 1789, sino por el 14 de Julio de 1790, que corresponde a la Fiesta de la Federación. Ese día se conmemora la Toma de la Bastilla y la unidad: el Rey ante 100 000 federados que representan a toda la Nación, jura fidelidad a la nueva constitución. Ya no es Dios, el Rey y el Pueblo, sino la Nación, la Ley y el Rey.

Así, si se celebra el 14 de julio como fiesta nacional no es por la Toma de Bastilla, sino por la Fiesta de la Federación y la nueva unidad entre la nación y el rey. Esta unión es la que viene simbolizada por la bandera: el blanco, color real, entre el azul y el rojo, colores de la ciudad de París. Bleu, blanc, rouge.

 

La Fête de la Fédération le 14 juillet 1790 au Champ-de-Mars (1792) par Charles Thévenin. Paris, musée Carnavalet.

La Fête de la Fédération le 14 juillet 1790 au Champ-de-Mars (1792) par Charles Thévenin. Paris, musée Carnavalet.

 

La Marsellesa
Puede parecer extraño que La Marseillaise, de Marsella, ciudad del sudeste de Francia, sea el himno nacional. Sería un poco como si el himno argentino se llamara “la cordobesa”. Sin embargo, esto tiene también que ver con la unidad y la federación.

En agosto de 1791, el Emperador del Santo Imperio Romano Germánico y el rey de Prusia se encuentran en Pillnitz y lanzan un llamado a la formación de una coalición monárquica para restablecer a Luis XVI sobre su trono: las monarquías europeas entienden que los eventos que tienen lugar en Francia pueden debilitarlas. Ante la presión extranjera cada vez más fuerte, el 20 de abril de 1792 la Asamblea Legislativa francesa declara la guerra. Unos días más tarde, Claude Joseph Rouget de Lisle, capitán en Estrasburgo, escribe el Canto de Guerra para el Ejército del Rin para alentar a los soldados que van a luchar contra la Primera Coalición Monárquica. Es un canto de guerra:

 

Allons ! Enfants de la Patrie !                           ¡Vamos, hijos de la Patria!
Le jour de gloire est arrivé !                               Llegó el día de gloria
Contre nous de la tyrannie,                               Alejemos a la tiranía
L’étendard sanglant est levé ! (Bis)                 El estandarte sangriento está levantado
Entendez-vous dans les campagnes              ¿Escuchan en sus campos
Mugir ces féroces soldats ?                              Mugir aquellos feroces soldados?
Ils viennent jusque dans vos bras                   Vienen hasta sus casas
Égorger vos fils et vos compagnes                  Degollar a sus hijos y a sus compañeras

Aux armes, citoyens !                                      ¡Ciudadanos a las armas!
Formez vos bataillons !                                   ¡Formen sus batallones!
Marchons, marchons !                                    ¡Adelante, adelante!
Qu’un sang impur…                                         Que una sangre impura
Abreuve nos sillons !                                      ¡Abreve nuestros surcos!

 

El Doctor François Mireur, futuro general de los ejércitos de Italia y de Egipto, fue a Marsella para organizar el ejército de los voluntarios sureños para la guerra y publicó en la ciudad ese canto. Los federados marselleses lo adoptaron como canto de marcha y al llegar a París, el 30 de Julio de 1972, cantaron ante el pueblo de París el canto que pasaría desde aquel entonces a la historia como “Marsellesa”, himno nacional, en memoria de los Federados del sur que habían venido a defender no a su rey, sino a la Nación.

 

La III República y la adopción de la fiesta nacional

No fue hasta con la Tercera República (1870-1940) que se eligió de forma definitiva el 14 de julio como fiesta nacional. Desde 1789 hasta 1870, Francia dio idas y vueltas entre la monarquía y la República, probando todas las formas posibles de régimen posible: monarquías, repúblicas, asambleas, dictaduras, triunviratos. Con la Tercera República, después de la Comuna de París de 1870, hay que encontrar “una fecha nacional”. El 19 de mayo de 1880 se elige el 14 de julio como fiesta nacional: símbolo de estabilidad y de revolución, de unidad y de compromiso. Después de casi un siglo de cambio y de conflicto, se encontró un equilibrio. Francia es república y es Nación.

 

Por Víctor Montoya