Jérôme Ferrari, ganador del premio Goncourt, en Buenos Aires

Dos nuevas voces de la literatura francesa y argentina se encontraron ayer en la Alianza Francesa de Buenos Aires dentro del marco del ciclo “Libros y Literatura: el escritor francés Jérôme Ferrari, ganador del premio Goncourt 2012 (Le Sermon sur la chute de Rome), y el escritor argentino, Hernán Ronsino (La descomposición). Coordinado por Damián Tabarovsky, los temas que trataron abarcaron la literatura, la industria editorial y las categorías de centro-periferia de las que ambos son víctimas aunque habiten latitudes diferentes.
El diálogo entre los dos autores se llevó acabo en la biblioteca la institución, en donde los que asistieron pudieron mantener un diálogo muy ameno con los escritores. Compartimos algunas de las reflexiones que los autores tuvieron durante el encuentro:

J. F.: “Siempre estuve geográfica y personalmente en la periferia de la cultura francesa, por eso me sorprendió tanto el premio (Goncourt). Nunca lo imaginé y nunca lo quise. Pero estoy muy contento y de ahora en más, me da otra perspectiva, aunque no quiero volver al centro.”

“Esa noción (en literatura) de centro parisino, por suerte, está cambiando. Y tengo dos ejemplos de novelistas, uno es Mathias Énard y el otro es Patrick Deville. Esta categorización francesa, centro activo/periferia desierta, a mi modo de ver, no es fecunda desde el punto de vista literario, lo que genera es el repliegue de un microsistema.
Córcega era un tema muy periférico. Hablar de Córcega era para mí un acto militante. Estuvo durante muchos años condicionada por la literatura francesa romántica que hacía referencias a los bandidos y caía en clichés que impedían ver la realidad.”

“Córcega era un tema muy periférico. Hablar de Córcega era para mí un acto militante. Estuvo durante muchos años condicionada por la literatura francesa romántica que hacía referencias a los bandidos y caía en clichés que impedían ver la realidad.”

“Me habían invitado el año pasado a venir a Argentina y a Chile, pero no pude venir. Si me hubieran dicho hace un tiempo que iba a rechazar un viaje a Argentina y a Chile, no lo hubiera creido porque era mi deseo más profundo venir a América del Sur; la primera literatura que leí (Cortázar, Borges, García Márquez, Sépulveda, etc) y las primeras canciones que escuché fueron sudamericanas. Tuve que cumplir 45 años para venir acá.”

H.R.: “Hay cosas en común entre Bs. As. y París en cuanto al centro que ejercen en sus países respectivamente. Para editar o publicar es necesario que sea en Buenos Aires, sino corrés el riesgo de que tus lectores se restrinjan. Por eso creo que hubo, en estos últimos años, una necesidad de trabajar con la “provincia” (como tema literario), tratar de pensar el interior.”

“A mí me gusta mucho Marguerite Duras, me provoca muchas ganas de escribir, o Beckett, y no son parte de la literatura tradicional argentina, sin embargo, me han formado.”

“Para editar o publicar es necesario que sea en Buenos Aires, sino corrés el riesgo de que tus lectores se restrinjan. Por eso creo que hubo, en estos últimos años, una necesidad de trabajar con la “provincia” (como tema literario), tratar de pensar el interior.”